
El Estrés Postraumático Vicario se produce cuando escenas vistas o imaginadas pero no vividas provocan síntomas compatibles con el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT). Como ya habíamos comentado en este blog, (Pincha aqui) , el Trastorno de Estrés Postraumático es una patología con síntomas y causas propias que forma parte de los denominados trastornos de ansiedad, y que tiene un tratamiento eficaz (Pincha aqui)
El TEPT aparece en personas que han estado expuestas a una circunstancia vital que consideran potencialmente amenazante para su integridad física o para su vida o la de terceros, o en terceras personas que han oído o vivenciado a través de imágenes, relatos o noticias éstos acontecimientos. Este último caso es el que nos ocupa hoy, el de aquellas personas que experimentan síntomas compatibles con un TEPT sólo por haber visto o oido imágenes o testimonios periodísticos o personales de personas que han sufrido el trauma. Es en este caso donde nos referimos a este tipo de TEPT como estrés postraumático vicario.
Si usted sufre de miedo o incapacidad para nadar en aguas abiertas o incluso para hacerlo en la orilla de la playa después de haber visto la película de Steven Spielberg Jaws (Tiburón) de 1975, puede usted tener síntomas compatibles con Estrés Postraumático Vicario.
La película Tiburón (Jaws, 1975) de Steven Spielberg, efectivamente, es reconocida no solo por su impacto cinematográfico, sino por generar un fenómeno de trauma colectivo o estrés postraumático vicario a gran escala.
El dramatismo e intensidad de las escenas provocó que muchos espectadores de diferentes generaciones desarrollaran miedo intenso, ansiedad y síntomas evitativos ante la sola idea de bañarse en la playa.
La película llegó a tener un impacto medioambiental dado que después de la misma la mirada de la población sobre el tiburón y su conservación varió afectando a la especie.
Los medios de comunicación deben ser muy cautelosos a la hora de informar sobre catástrofes y atentados, ya que la información ofrecida en casos como los atentados del 11 M en Madrid provocaron una reacción intensa de miedo a viajar en tren con conductas evitativas por parte de algunos personas que sin sufrir el atentado habían estado al tanto de las informaciones vertidas en los medios de comunicación.
MAR
