Prevención del suicidio

En el año 2020 se suicidaron en España 3941 personas, por ello es fundamental establecer mecanismos de prevención del suicidio. Aunque sabemos que los factores de riesgo del suicidio son multicausales ya que incluyen factores psicológicos, sociales ,biológicos, ambientales y culturales, existen una serie de signos de advertencia que pueden servir para la prevención de la conducta suicida. Es fundamental conocer éstos signos para poder prevenir las conductas autolesivas.

Los signos de advertencia de que alguien puede estar en riesgo inmediato de intentar suicidarse incluyen:

  • Verbalizaciones relacionadas con deseos de querer morir o desear matarse.
  • Expresiones recurrentes de sentimientos vacío o desesperanza, o de no tener razones para vivir.
  • Comentarios relativos a  «sentirse atrapado o pensar que no hay ninguna solución».
  • expresar dolor físico o emocional insoportable.
  • Sentimientos y comentarios en los que la persona se considera «una carga para los demás».
  • Aislamiento social: disminución de las interacciones sociales con amigos
  • Deshacerse de posesiones importantes o cosas muy apreciadas.
  • Despedirse amigos y familiares. Llamar a personas con las que hace tiempo perdió el contacto
  • Cerrar Redes Sociales, Darse de baja en algunos servicios a los que se está suscrito,  hacer un testamento.
  • Aumentar las conductas de riesgo que podrían resultar en la muerte, como conducir extremadamente rápido.
  • Verbalizaciones y pensamientos recurrentes sobre la muerte o el suicidio de otras personas.

Otros cambios conductuales que podrían advertirnos de signos de advertencia graves de que alguien puede estar en riesgo de intentar suicidarse y que pueden jugar a favor de la prevención del suicidio incluyen:

  • Mostrar cambios extremos en el estado de ánimo, pasando repentinamente de estar muy triste a sentirse muy tranquilo o feliz.
  • Hacer planes o buscar formas de suicidarse, como buscar métodos letales en línea, acumular pastillas o comprar un arma.
  • Hablar de sentirse muy culpable o avergonzado.
  • Consumir alcohol o drogas con más frecuencia.
  • Mostrarse ansioso o agitado.
  • Cambiar los hábitos alimenticios o de sueño.
  • Mostrar furia o hablar de buscar venganza.

Es importante tener presente que el suicidio no es una respuesta usual al estrés. Los pensamientos o las acciones suicidas son un signo de angustia extrema y no se deben ignorar. Si usted o alguien que conoce presenta estos signos de advertencia, busque ayuda lo antes posible, especialmente si el comportamiento es nuevo o ha aumentado recientemente.(Pincha aquí)

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