
El Síndrome de Hubris es un cambio en la Personalidad con aparición de rasgos narcistas, reversible y reactivo a situaciones de poder. Parece ser que existen determinadas personalidades que pueden verse afectadas si llegan a ejercer el poder. No ocurre, por ejemplo, con personas modestas, receptivas a la crítica, con cierto grado de cinismo o sentido del humor. Esta es, al menos, la conclusión a la que llegaron los doctores David Owen y Jonathan Davison en 2009 tras analizar presidentes de EEUU y primeros ministros del Reino Unido durante el último siglo.
En un artículo publicado en la revista Medicina Clínica el 1 de agosto de 2008, los autores utilizan el vocablo griego Hybris ( ὕβρις), cuyo significado es ‘desmesura’ o ‘arrogancia’ para categorizar los cambios de personalidad que aparecen en algunos sujetos cuando ejercen el poder. No debe aplicarse a personas con enfermedades mentales o daño cerebral preexistentes.
Los autores propusieron 14 manifestaciones clínicas, que aunque podrían solaparse con el Trastorno de la Personalidad Narcisista, el síndrome de Hubris se diferencia de esta entidad diagnóstica en que aparece cuando se alcanza un poder considerable y que es estado-dependiente, es decir, que tiende a atenuarse al perder el poder.
Entre las manifestaciones típicas de este cuadro encontramos según los autores:
-Omnipotencia y mesianismo. Evidenciada en un exceso de confianza en uno mismo y la creencia de infalibilidad de juicio, que provoca que se ignoren los consejos de los demás.
-Desconexión de la realidad. La persona vive aislada del mundo externo y sus decisiones están alejadas de la realidad cotidiana.
-Obsesión por la imagen. Preocupación constante por su aspecto físico y búsqueda de adulación en los demás.
-Uso del plural mayestático o hablar de él mismo en tercera persona.
Aunque los autores restringieron su estudio a presidentes de EEUU como George W. Bush y primeros ministros del Reino Unido como David Lloyd George, Margareth Thatcher o Tony Blair, seguramente puedan identificarse estos rasgos en otros personajes históricos y actuales.
Al igual que ocurre en otras profesiones en las que existen daños asociados al desempeño de las mismas que pueden hacer que la persona afectada deba dejar de desarrollarla, como ocurre por ejemplo con el síndrome de Estrés laboral o Burnout. La aparición del Síndrome de Hubris en un Gobernante podría señalar una incapacidad para el desarrollo de su acitvidad.
JUL
